Hubo un mundo donde la magia era lo normal: torres que brillaban de noche, hechizos
de andar por casa y magos discutiendo en la plaza. Hasta que el cielo se llenó de
luces que no eran suyas. Una flota alienígena cayó sobre él sin avisar y lo dejó en
ruinas.
Los magos que quedaron no se escondieron. Aprendieron a leer las estrellas por las
que habían llegado los invasores, abrieron un portal tras otro y hoy devuelven la
visita: mundo a mundo, oleada a oleada, hasta que no quede un solo cielo alienígena
tranquilo.
Tú eres uno de esos magos. La venganza empieza en la primera oleada.